11/9/15

Escritoras románticas en tiempos de hombres: Las hermanas Brontë



"La literatura no tiene razón de ser en la vida de una mujer” fue la respuesta de Robert Southey, el poeta inglés al que Charlotte Brontë le envió una carta con algunos de sus poemas intentando probar suerte. Eran los prejuicios de la época sobre el lugar que debía ocupar la mujer. Las letras eran un campo vetado para las damas, sin embargo, esto no achantó ni lo más mínimo el fuerte espíritu de Charlotte.

Charlotte Brontë (21 de abril de 1816 - 31 de marzo de 1855)

Las hermanas Brontë fueron tres poetisas y novelistas inglesas del siglo XIX que iniciaron una lucha personal y profesional por adelantarse a su tiempo, batalla de la que finalmente saldrían victoriosas, consagrándose como grandes de la literatura. La mayor de ellas era Charlotte, nacida el 21 de abril de 1816, la mediana era Emily, el 30 de julio de 1818, y la menor Anne, 17 de enero de 1820. Resulta insólito que en una misma familia nazcan tres escritoras cuyas obras sean reconocidas como clásicos de la literatura romántica, pero su camino no fue sencillo. Las jóvenes tuvieron que abrirse paso en un entorno hostil, caracterizado por las privaciones morales y materiales. Obligadas a saltar obstáculos continuamente y siendo criticadas con dureza porque a la mujer no se le atribuía la capacidad de destacar en las artes. Pese a todo, revolucionaron la estética de su tiempo sin seguir las directrices de la literatura victoriana, opusieron su propio estilo y una visión diferente al resto.


Esta es la historia de las hermanas Brontë, que salieron a la luz por primera vez siendo Currer, Ellis y Acton Bell, respectivamente. Ya que se vieron obligadas a usar seudónimos masculinos para poder publicar su primera obra, un libro de poemas. Sólo se vendieron tres ejemplares, uno de ellos fue a parar a las manos de un habitante de Warwick, que les pidió un autógrafo. Ese es el único documento que alberga las palabras y seudónimos de las tres escritoras. Después de aquello, las hermanas se volcaron en la prosa, en la que cada una de ellas destacaría con sus obras.

El autógrafo en el que aparecen las firmas de los seudónimos de las hermanas Brontë

La primera novela de Charlotte Brontë fue Jane Eyre, una obra compleja sobre la lucha de una joven por ser dueña de su destino y obedecer únicamente a sus propias decisiones, todo ello enmarcado en su evolución de niña a mujer y entre los lazos de una historia de amor tormentosa. Charlotte creó con Jane Eyre un tipo de mujer que dista mucho de la época victoriana. 

A pesar de que más de una docena de editores rechazaron su novela, Charlotte consiguió al fin que fuese publicada en 1847. En ese mismo año, Emily y Anne también publicaron sus obras novelas de más éxito. Las tres bajo su seudónimo de Bell. Sin embargo, Charlotte fue la única de las hermanas Brontë que tuvo un éxito inicial y rotundo con su primera publicación.

Emily Brontë (30 de julio de 1818 - 19 de diciembre de 1848)

Emily Brontë escribió Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights) y Anne es la autora de Agnes Grey. Ambas novelas fueron publicadas como 'three-decker' (entrega en tres volúmenes) por orden del editor para así hacer su venta más rentable, las dos primeras de Cumbres Borrascosas y la tercera de Agnes Grey. Inicialmente, las dos fueron severamente criticadas. De la obra de Emily se dijo que era una obra violenta e inmoral, su estructura tan novedosa desconcertó a los críticos. Las tachas a la novela de Anne fueron menos duras, pero algunos la criticaban por ser desagradable y un ataque a las buenas costumbres. El comienzo resultó difícil pero, más tarde, ambas escritoras fueron reconocidas como grandes de la literatura y dichas obras como su máxima creación. 

Pero a pesar de todo, las tres hermanas continuaban siendo una sombra detrás de su seudónimo. Por lo que, debido a la especulación sobre la identidad de las autoras de las diferentes novelas, sobre lo que se llegó a rumorear que podían provenir de un solo escritor, Charlotte, Emily y Anne decidieron desvelar ellas mismas su identidad a través de una visita a Londres en la que se presentaron a sus editores y lectores.

Anne Brontë (17 de enero de 1820 - 29 de mayo de 1849)

El siguiente año, 1848, resultó fatídico para las hermanas Brontë. Su hermano Branwell era un pintor fracasado y frustrado, dado al alcohol y al opio sin redención, que nunca llegó a saber de las publicaciones de sus hermanas. Estuvo a cargo de la paciente y entregada Emily. Ese año, Branwell Brontë murió de tuberculosis no sin antes contagiar a su cuidadora. Por lo que tres meses después, el 19 de diciembre de 1848, Emily falleció con resignación de la misma enfermedad. Para entonces, Anne también había sido afectada por la tuberculosis. Sin embargo, y al contrario que su hermana Emily, luchó por intentar curarse. Por recomendación del médico, se fue a vivir a Scarborough, cerca del mar, junto a Charlotte. Pero murió cinco meses después de su hermana Emily, el 28 de mayo de 1949 a los 29 años. Un año después de publicar La inquilina de Wildfell, su segunda novela considerada como la primera y más completa novela feminista.

La primera edicción de Jane Eyre bajo el seudónimo de Currer Bell

En los años siguientes, Charlotte vivió dedicada a la literatura. Viajó a Londres en varias ocasiones para promover la publicación de su obra. Se convirtió en un personaje muy famoso y fue reconocida por grandes escritores del momento. Además, publicó otras dos novelas: Shirley, sobre el impacto de la revolución industrial en su Yorkshire natal, en 1849 y Vilette, en 1853. Ambas obras de gran éxito.

A pesar de haber rechazado multitud de proposiciones y habiéndose prometido firmemente no hacerlo, se casó con el joven reverendo Arthur Bell Nichols. Pero al poco tiempo, Charlotte enfermó de tuberculosis al igual que sus hermanas, y además estando embarazada. Murió el 31 de marzo de 1855, apenas unos días antes de cumplir 39 años, al igual que le sucedió a su madre María, que también murió a los 38 años. Aun así, Charlotte había comenzado un nuevo libro, Emma, que nunca logró terminar.

La vida de Charlotte, Emily y Anne es un ejemplo de lucha por un ideal, por seguir las propias creencias y no debilitarse ante los obstáculos, a pesar de los convencionalismos y los tabúes de la sociedad. Tanto el éxito como la muerte les llegaron de forma precoz, pero dejan como legado obras de la calidad de grandes literatos. Con apenas 31, 29 y 27 años pasaron a la inmortalidad.



© Este artículo está obtenido de mi colaboración de hace unos meses en el blog La Coctelera de Ramiro.

1 comentario:

  1. Ohh, me encantan las biografías. Siempre las disfruto, ya sea en un documental o en una biografía novelada o por qué no ¡en la entrada de un blog!

    Me ha gustado mucho la reseña, un beso y a seguir aprendiendo de estas hermanas :)

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